jueves, 19 de septiembre de 2013

LUCILA VELÁSQUEZ




CONTRA UN MURO DE CANTOS

 

Odilon Redon (1840-1916). Pintor francés. Silencio.





De pronto fue la oscuridad sobre el último día.
Caía el alba.
Caía.

La oscuridad era una avispa negra
que picaba la sangre de la luz.

El aire andaba solo
buscando cuatro huellas caídas al vacío,
perdido como un pájaro que pasara
de pronto
por un bosque de lisas estaturas.
El aire andaba solo.
Solo de voces numerables como las mariposas.

Contra la tierra, un hacha derribaba
las gargantas
coaguladas de silencios copiosos.

Fusilaron la libertad contra un muro de cantos.

Yo la vi caer sobre la última flama del aroma,
junto a una flor pacífica que bajara los ojos
súbitamente roja
ante esa muerte.

Yo andaba con Tovar en el umbral caído de la estrella.
El asombro buscaba sus llaves inútiles,
tocaba las perdidas cerraduras
con dedos arduos,
abiertos de desvelo,
donde el tacto empañaba las huellas.

El momento bajó su escala única.

Entonces un silencio sin nada en la cabeza.

Entonces una lágrima.

La primera del llanto.








Lucila Velásquez
(San Fernando de Apure, 1928-Caracas, 2009). Poeta venezolana.


2 comentarios:

j.julio dijo...

Enhorabuena por este blog tan pleno de poesía y tan excelentemente ilustrado.

Muchas gracias por recordar MI SIGLO entre los blogs.

Un cordial saludo

Elizabeth Conte Chassin-Trubert dijo...

Es un placer compartir con usted, Julio. ¡Un abrazo!